Ya se le ve la panza a Gina. Y tal como creí, le tocó venirse a vivir acá.
A la final está mejor, su viejo no la molesta.
Aunque mis viejos no quieren, ella nos pone guita para los gastos de la casa. Tal como hacía Fede. Sigue muy triste, la mina, sigue, pero el otro día se hizo una eco y a los tiempos que la vi sonreir por algo. Mi vieja y yo la acompañamos y la verdad es que yo no vi nada, solo una cosa que se movía, pero mi vieja se fue en llanto, igual que Gina.
Aun no sabemos si va a ser hombre o mujer, pero creo que a nadie le importa. Ni siquiera a mi que odio los pibes. Me parece que a lo mejor le veo algo de mi Fede.
Alicia está otra vez embarazada. Eso me dijo mi viejo. Pensé que algo así me pondría mal, pero ni siquiera lo pensé mucho, apenas si lo escuché. No me sorprendió, no me dolió, nada de nada.
Creo que la distancia y el silencio ha sido lo mejor.
El último regalo que me dio Fede para olvidar algo que nunca debió suceder.
miércoles, 5 de diciembre de 2007
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