El otro día salí con Gina a hacer unas compras. Nos fuimos a meter al Abasto, un centro comercial re-piola que hay acá en la capital federal. Decidimos alejarnos de nuestro Palermo porque se nos pegó la gana, mejor dicho, a ella se le pegó la gana. Yo conducía el coche, porque esta boluda es capaz de matarnos a las dos, la muy gansa. Dejamos a Fede chico (asi le dicen todos al pendejito).
Ibamos por ahi, mirando tiendas, cuando un pibe se le plantó en frente a ella y le dijo que era muy hermosa y que le diera el número del móbil.
Gina le lanzó una tremenda mirada de odio y le gritó: "Tomátela imbécil, salí de mi vista y vete al carajo"
El pibe este era un precioso, y si, era medio atrevido, pero no era para tanto.
Me pareció tan extraño... fue como si solo mirarla fuera una ofensa.
Me puse a preguntarme cuánto demorará esta mina en volverse a enamorar de alguien luego de lo de Fede... y bueno, no es que quiera tenerla en mi casa toda la vida... pero tampoco quisiera que mi chiquillo se fuera...
miércoles, 10 de septiembre de 2008
miércoles, 5 de marzo de 2008
Miguel Federico, mi ángel
Es un pendejito que está para comérselo.
Chiquitito, pero no creo que al crecer sea un petiso como la boluda de su madre.
Está un poco delgado, y me parece que nació algo nervioso. Me da la impresión de que sabe que algo le falta.
Yo lo veo y no puedo dejar de hacerlo.
Mis viejos están encantados, Gina sonríe al fin después de tanto tiempo.
Aún la veo hablando con un retrato de Fede que ha colocado cerca de la cuna.
"qué querés" - la oí decir - "es igualito a vos. Quiere que lo tenga junto a la ventana porque le gusta mirar las estrellas. Pero a Puerto Madero no lo llevaré ni muerta. Tiene que crecer. Y no lo llevaré tampoco al estadio del Boca. Mirá que sos un loco... ya crecerá y ahí veremos"
Lo pone frente al retrato y le dice: "mirá pibe, dile hola a papá"
Se levanta por las noches con hambre, y jode como nadie. Cuando Gina está muy cansada, yo corro a cuidarlo. Me parece que me examina cada detalle de la cara. Me da risa. El otro día le dije: "menuda cogida la de esta gansa que saliste vos..." y creo que se ofendió, frunciendo el ceño.
Lo amo.
Nunca he sentido algo así por nadie.
Y al mismo tiempo, he sentido una gran pena.
Porque no quisiera que sufriera nunca.
Chiquitito, pero no creo que al crecer sea un petiso como la boluda de su madre.
Está un poco delgado, y me parece que nació algo nervioso. Me da la impresión de que sabe que algo le falta.
Yo lo veo y no puedo dejar de hacerlo.
Mis viejos están encantados, Gina sonríe al fin después de tanto tiempo.
Aún la veo hablando con un retrato de Fede que ha colocado cerca de la cuna.
"qué querés" - la oí decir - "es igualito a vos. Quiere que lo tenga junto a la ventana porque le gusta mirar las estrellas. Pero a Puerto Madero no lo llevaré ni muerta. Tiene que crecer. Y no lo llevaré tampoco al estadio del Boca. Mirá que sos un loco... ya crecerá y ahí veremos"
Lo pone frente al retrato y le dice: "mirá pibe, dile hola a papá"
Se levanta por las noches con hambre, y jode como nadie. Cuando Gina está muy cansada, yo corro a cuidarlo. Me parece que me examina cada detalle de la cara. Me da risa. El otro día le dije: "menuda cogida la de esta gansa que saliste vos..." y creo que se ofendió, frunciendo el ceño.
Lo amo.
Nunca he sentido algo así por nadie.
Y al mismo tiempo, he sentido una gran pena.
Porque no quisiera que sufriera nunca.
jueves, 3 de enero de 2008
Año nuevo
Pasé el año nuevo en punta del este, con la familia de mi vieja.
Como siempre, la llevamos a Gina.
Me gustaría decir que me importa un carajo la mina, pero ya no puedo.
Esa panza de ella me tiene hipnotizada.
Siempre he detestado a los pibes.
Pero me imagino que este que se viene es especial por Fede.
Y bueno, no es que quiero que me importe el pibe, pero no se, siento algo cuando la veo a la pelotuda esa andando por la casa con la mano en la panza.
Lo que no me gusta del asunto es que ahora mi vieja vive devota de ella y no podemos viajar. Yo me iba a ir al Ecuador otra vez, pero ahora tendré que atrasar el viaje o cancelarlo por lo de Gina.
Que si no le hace bien volar o andar mucho, que si la comida, que si el médico...
(já, la cara de Gina es un premio para la obra social)
Los amigos de mi vieja en Ecuador dice que el clima se pone tan caliente o más que acá, pero las playas son divinas. A mi me encantaron, y quiero volver.
A ver si la convenzo.
Mientras, voy a ver a la gansa esta que está metiendo los pies en la arena de esta playa y se los está enterrando. Tiene complejo de yerba o qué?
El cerebro de esta no vale un billete de dos pesos.
Como siempre, la llevamos a Gina.
Me gustaría decir que me importa un carajo la mina, pero ya no puedo.
Esa panza de ella me tiene hipnotizada.
Siempre he detestado a los pibes.
Pero me imagino que este que se viene es especial por Fede.
Y bueno, no es que quiero que me importe el pibe, pero no se, siento algo cuando la veo a la pelotuda esa andando por la casa con la mano en la panza.
Lo que no me gusta del asunto es que ahora mi vieja vive devota de ella y no podemos viajar. Yo me iba a ir al Ecuador otra vez, pero ahora tendré que atrasar el viaje o cancelarlo por lo de Gina.
Que si no le hace bien volar o andar mucho, que si la comida, que si el médico...
(já, la cara de Gina es un premio para la obra social)
Los amigos de mi vieja en Ecuador dice que el clima se pone tan caliente o más que acá, pero las playas son divinas. A mi me encantaron, y quiero volver.
A ver si la convenzo.
Mientras, voy a ver a la gansa esta que está metiendo los pies en la arena de esta playa y se los está enterrando. Tiene complejo de yerba o qué?
El cerebro de esta no vale un billete de dos pesos.
miércoles, 5 de diciembre de 2007
Días pasan
Ya se le ve la panza a Gina. Y tal como creí, le tocó venirse a vivir acá.
A la final está mejor, su viejo no la molesta.
Aunque mis viejos no quieren, ella nos pone guita para los gastos de la casa. Tal como hacía Fede. Sigue muy triste, la mina, sigue, pero el otro día se hizo una eco y a los tiempos que la vi sonreir por algo. Mi vieja y yo la acompañamos y la verdad es que yo no vi nada, solo una cosa que se movía, pero mi vieja se fue en llanto, igual que Gina.
Aun no sabemos si va a ser hombre o mujer, pero creo que a nadie le importa. Ni siquiera a mi que odio los pibes. Me parece que a lo mejor le veo algo de mi Fede.
Alicia está otra vez embarazada. Eso me dijo mi viejo. Pensé que algo así me pondría mal, pero ni siquiera lo pensé mucho, apenas si lo escuché. No me sorprendió, no me dolió, nada de nada.
Creo que la distancia y el silencio ha sido lo mejor.
El último regalo que me dio Fede para olvidar algo que nunca debió suceder.
A la final está mejor, su viejo no la molesta.
Aunque mis viejos no quieren, ella nos pone guita para los gastos de la casa. Tal como hacía Fede. Sigue muy triste, la mina, sigue, pero el otro día se hizo una eco y a los tiempos que la vi sonreir por algo. Mi vieja y yo la acompañamos y la verdad es que yo no vi nada, solo una cosa que se movía, pero mi vieja se fue en llanto, igual que Gina.
Aun no sabemos si va a ser hombre o mujer, pero creo que a nadie le importa. Ni siquiera a mi que odio los pibes. Me parece que a lo mejor le veo algo de mi Fede.
Alicia está otra vez embarazada. Eso me dijo mi viejo. Pensé que algo así me pondría mal, pero ni siquiera lo pensé mucho, apenas si lo escuché. No me sorprendió, no me dolió, nada de nada.
Creo que la distancia y el silencio ha sido lo mejor.
El último regalo que me dio Fede para olvidar algo que nunca debió suceder.
sábado, 15 de septiembre de 2007
En el vacío.
Es increíble. Hace ya exactamente 1 mes y tres días que murió Fede.
Aún no lo puedo creer.
Esta es de hecho la primera vez tengo ganas de hacer algo más que estar echada en la cama, mirando el techo.
El doce mis viejos organizaron un servicio religioso para Fede. Mucho le gustaban a él ese tipo de pavadas.
La verdad es que recuerdo muy poco de lo que pasó aquel día doce de agosto.
Era de madrugada, el médico salió y nos dijo que no había aguantado una falla de todos los órganos de su cuerpo. "Ha fallecido"
Recuerdo que Gina se desmayó porque mis viejos se voltearon a verla. Yo me metí como una bestia a la sala donde estaba mi Fede. El doctor había dejado la puerta algo abierta y corría adentro... Lo vi en la cama, una enfermera le estaba quitando todos los tubos y agujas que tenía...
Todas se me echaron encima, pero alcancé a mi Fede. Estaba aún tibio, su brazo estaba todo morado por todo lado, lo abracé...
El resto son como nubes que se me cruzan por los ojos, sin forma.
Recién hace pocos días vi su tumba. Se que estuve en el funeral, pero no lo recuerdo. Es como si me hubiera invadido un sopor terrible, como si aún nadara en una pesadilla.
La vi a Gina. Está muy flaca, con una terrible cara de enferma.
Le dije a mi vieja "esta pelotuda no se qué hace aquí, si no fuera por ella, Fede hubiese ido al médico, se hubiera sanado"
Nuevamente, me cruzaron la cara de una bofetada. Esta vez fue mi vieja.
Y ahi comprendí muchas cosas.
Me dijo mi vieja que Gina estaba embarazada. Que Fede lo sabía, igual que mis viejos. Que por eso insistía en casarse rápido con ella, porque el viejo de Gina es un ogro. Que está casi de cuatro meses.
Qué metida de gamba la mia...
Fede siempre fue un caballero. Siempre fue bueno y noble.
Aún conmigo, que le hice tanto daño.
En el servicio estaban Alicia y Marcos. Hablaron con mis viejos. A mi apenas me dijeron algo.
A pesar de mi misma, tuve que resignarme a andar con Gina.
Está muy triste y asustada. Su viejo la echará de casa en cuanto se entere.
No es que Gina necesite de él... tiene su profesión y trabaja bien... es que no tiene vieja, se murió hace como tres años, poco después de que conoció a Fede.
Me quedo pensando y pensando...
Fede tendrá un hijo que no va a conocer. El pobre murió talvez preocupado de que deja al pibe solo, con la gansa de su madre que solo se la pasa lloriqueando.
Ma, que digo...
Yo me paso todos los días lloriqueando...
Aún no lo puedo creer.
Esta es de hecho la primera vez tengo ganas de hacer algo más que estar echada en la cama, mirando el techo.
El doce mis viejos organizaron un servicio religioso para Fede. Mucho le gustaban a él ese tipo de pavadas.
La verdad es que recuerdo muy poco de lo que pasó aquel día doce de agosto.
Era de madrugada, el médico salió y nos dijo que no había aguantado una falla de todos los órganos de su cuerpo. "Ha fallecido"
Recuerdo que Gina se desmayó porque mis viejos se voltearon a verla. Yo me metí como una bestia a la sala donde estaba mi Fede. El doctor había dejado la puerta algo abierta y corría adentro... Lo vi en la cama, una enfermera le estaba quitando todos los tubos y agujas que tenía...
Todas se me echaron encima, pero alcancé a mi Fede. Estaba aún tibio, su brazo estaba todo morado por todo lado, lo abracé...
El resto son como nubes que se me cruzan por los ojos, sin forma.
Recién hace pocos días vi su tumba. Se que estuve en el funeral, pero no lo recuerdo. Es como si me hubiera invadido un sopor terrible, como si aún nadara en una pesadilla.
La vi a Gina. Está muy flaca, con una terrible cara de enferma.
Le dije a mi vieja "esta pelotuda no se qué hace aquí, si no fuera por ella, Fede hubiese ido al médico, se hubiera sanado"
Nuevamente, me cruzaron la cara de una bofetada. Esta vez fue mi vieja.
Y ahi comprendí muchas cosas.
Me dijo mi vieja que Gina estaba embarazada. Que Fede lo sabía, igual que mis viejos. Que por eso insistía en casarse rápido con ella, porque el viejo de Gina es un ogro. Que está casi de cuatro meses.
Qué metida de gamba la mia...
Fede siempre fue un caballero. Siempre fue bueno y noble.
Aún conmigo, que le hice tanto daño.
En el servicio estaban Alicia y Marcos. Hablaron con mis viejos. A mi apenas me dijeron algo.
A pesar de mi misma, tuve que resignarme a andar con Gina.
Está muy triste y asustada. Su viejo la echará de casa en cuanto se entere.
No es que Gina necesite de él... tiene su profesión y trabaja bien... es que no tiene vieja, se murió hace como tres años, poco después de que conoció a Fede.
Me quedo pensando y pensando...
Fede tendrá un hijo que no va a conocer. El pobre murió talvez preocupado de que deja al pibe solo, con la gansa de su madre que solo se la pasa lloriqueando.
Ma, que digo...
Yo me paso todos los días lloriqueando...
viernes, 10 de agosto de 2007
Sumida en la tristeza...
Hace mucho tiempo que no escribo nada. Creía que lo que me pasó hace un año fue lo peor de mi vida, pero lo que estoy viviendo ahora lo sobrepasa.
Siempre me he quejado de Fede, mi hermano mayor. Me la paso diciendo que es un ganso, que mete su nariz en todo, que lo odio... pero no. No lo odio. De hecho nuestra mala relación comenzó justo hace un año, luego de aquel triste momento en que por mi culpa perdió a sus mejores amigos.
Nunca me lo dijo de frente, nunca me reclamó, pero yo sé que lo sabe. Sus miradas, sus comentarios irónicos... su insistencia ante los viejos de que yo era una egoísta, mimada, que me creo mejor que los demás y con derecho a hacer de la vida de los otros lo que dicte mi capricho.
Fede tiene 30 años, yo 21. Es cierto lo que dice en cierta forma... los pelotudos de mis viejos siempre me han dado lo que he querido, me hicieron dueña del mundo y hasta Fede cedía con gusto a todo lo que quería. Claro, yo era una piba y él, mi héroe, grande, guapo, siempre rindiéndome su guita cuando le ponía ojos de conejo herido. Alicia, su mejor amiga desde que era un infante, era la única persona que me ponía en mi puesto. Nunca fue brusca, la Alicia, nunca. Y dentro de mi la quería porque ella era como una autoridad que no tenía alrededor.
Fede está muriendo.
Alicia y Marcos estuvieron por acá por el sanatorio, junto con Antonio, su hijo y ahijado de Fede, a saber de él... apenas si hablaron con mi vieja. Alicia me miró de pies a cabeza con una especie de odio en su mirada. Marcos, ni siquiera se volteó. Claro, por lo que hice con todos ellos, Fede, Marcos, Antonio, Alicia... Ni se acercaron a mi. Mi vieja se dio cuenta de inmediato. He tenido que bancarmelá todo el año, con sus comentarios de que ellos ya nunca vienen ni visitan, "luego del problema aquel que tuvieron Marcos y Ali". Pero creo que no tratará de saber nada. Tan preocupada está por Fede.
Yo me di la vuelta y le pedí unos morlacos a mi viejo para ir por un café. Tenía la cartera conmigo, pero sentí la necesidad de hablar con alguien, aunque sea para eso.
¿Por qué le pasa esto a Fede?
El siempre ha sido bueno y leal. Estudioso, trabajador. Siempre me ha cuidado. En el último viaje que hicimos al Ecuador me parecía que estábamos avanzando, que volveríamos a querernos como siempre...
Gina, la novia de Fede, parece un fantasma. Ahí, sentada sin moverse, sin cambiar de cara. Parece que no entiende lo que pasa. Me fastidia verla así, otaria total. Solo lloró cuando la cogí por los hombros y la sacudí, diciendole: "Movéte, imbécil, decí algo, hacé algo! Claro, que vas a poder, si lo único que sabés es cogerte a mi hermano!"
Mi viejo me abofeteó por primera vez en la vida.
A Fede le encanta trabajar. Estaba ahorrando para casarse con esa pesada de Gina. Y ahora por eso se muere. Hace un mes tuvo un fuerte dolor en la panza, tan feo que lo llevamos al sanatorio. Le hicieron pruebas y le encontraron piedras en la vesícula. No sé como demonios llegan las piedras allí. El médico nos explicó, pero no entendí. Le recomendaron que se operase, pero el dijo que lo haría después. Se casaba en tres semanas, exactamente el 28 de julio. Que esperaría un par de meses y se operaría. Qué maldita ansia. Si a Gina se la cogía cuando quería. "Calláte, no opinés, al menos nosotros no hacemos daño a nadie" así me decía, como restregándome en la cara algunas cosas cuando lo jodía con que casarse y tener familia era una idea quintimundista y pasada de moda.
Estaba tomando unas medicinas. Se fue de viaje con mi viejo a Tucumán, y al volver supe que estuvo mal otra vez. El se hizo como si nada, tan emocionado estaba el muy ganso con casarse.
Pero los dolores cada vez fueron peores. El 24 de julio lo fui a ver al dormitorio y lo encontré acostado con las rodillas entre los brazos, pálido, frío. No podía estirar las piernas de tan duro que tenía el panza.
Acabamos en el sanatorio. Estaba muy grave, que las piedras se habían movido y eso causó que el páncreas se inflame y que hacía muchos días cargaba una infección por eso. Que hasta su sangre estaba infectada.
A pesar de las medicinas y de todo no mejoró, el médico dijo que se le había podrido algo adentro y tenían que operarlo... y luego de la cirugía no despertó más. Antes de que le pusieran un tubo en la boca, me hizo señas de que lo abrazara... y me dijo al oído: "No llorés, chiquita... no te sintás mal... yo sé lo que pasó... y te perdono"
Hoy nos dijo uno de los médicos que lo ve que teníamos que prepararnos para lo peor. Que todos sus órganos estaban fallando. Que su hígado se paraba ya mismo... y que con eso se dañaría su cerebro y moriría irremediablemente.
Nunca he creído en los milagros. Fede siempre rezaba, yo nunca. Ahora quisiera ser como él, darle a mi vida el sentido que no tiene, rezar, hacer lo que sea porque sanara...
Fede me perdonó... pero aún no puedo perdonarme a mi misma.
Fede... no me dejés...
Siempre me he quejado de Fede, mi hermano mayor. Me la paso diciendo que es un ganso, que mete su nariz en todo, que lo odio... pero no. No lo odio. De hecho nuestra mala relación comenzó justo hace un año, luego de aquel triste momento en que por mi culpa perdió a sus mejores amigos.
Nunca me lo dijo de frente, nunca me reclamó, pero yo sé que lo sabe. Sus miradas, sus comentarios irónicos... su insistencia ante los viejos de que yo era una egoísta, mimada, que me creo mejor que los demás y con derecho a hacer de la vida de los otros lo que dicte mi capricho.
Fede tiene 30 años, yo 21. Es cierto lo que dice en cierta forma... los pelotudos de mis viejos siempre me han dado lo que he querido, me hicieron dueña del mundo y hasta Fede cedía con gusto a todo lo que quería. Claro, yo era una piba y él, mi héroe, grande, guapo, siempre rindiéndome su guita cuando le ponía ojos de conejo herido. Alicia, su mejor amiga desde que era un infante, era la única persona que me ponía en mi puesto. Nunca fue brusca, la Alicia, nunca. Y dentro de mi la quería porque ella era como una autoridad que no tenía alrededor.
Fede está muriendo.
Alicia y Marcos estuvieron por acá por el sanatorio, junto con Antonio, su hijo y ahijado de Fede, a saber de él... apenas si hablaron con mi vieja. Alicia me miró de pies a cabeza con una especie de odio en su mirada. Marcos, ni siquiera se volteó. Claro, por lo que hice con todos ellos, Fede, Marcos, Antonio, Alicia... Ni se acercaron a mi. Mi vieja se dio cuenta de inmediato. He tenido que bancarmelá todo el año, con sus comentarios de que ellos ya nunca vienen ni visitan, "luego del problema aquel que tuvieron Marcos y Ali". Pero creo que no tratará de saber nada. Tan preocupada está por Fede.
Yo me di la vuelta y le pedí unos morlacos a mi viejo para ir por un café. Tenía la cartera conmigo, pero sentí la necesidad de hablar con alguien, aunque sea para eso.
¿Por qué le pasa esto a Fede?
El siempre ha sido bueno y leal. Estudioso, trabajador. Siempre me ha cuidado. En el último viaje que hicimos al Ecuador me parecía que estábamos avanzando, que volveríamos a querernos como siempre...
Gina, la novia de Fede, parece un fantasma. Ahí, sentada sin moverse, sin cambiar de cara. Parece que no entiende lo que pasa. Me fastidia verla así, otaria total. Solo lloró cuando la cogí por los hombros y la sacudí, diciendole: "Movéte, imbécil, decí algo, hacé algo! Claro, que vas a poder, si lo único que sabés es cogerte a mi hermano!"
Mi viejo me abofeteó por primera vez en la vida.
A Fede le encanta trabajar. Estaba ahorrando para casarse con esa pesada de Gina. Y ahora por eso se muere. Hace un mes tuvo un fuerte dolor en la panza, tan feo que lo llevamos al sanatorio. Le hicieron pruebas y le encontraron piedras en la vesícula. No sé como demonios llegan las piedras allí. El médico nos explicó, pero no entendí. Le recomendaron que se operase, pero el dijo que lo haría después. Se casaba en tres semanas, exactamente el 28 de julio. Que esperaría un par de meses y se operaría. Qué maldita ansia. Si a Gina se la cogía cuando quería. "Calláte, no opinés, al menos nosotros no hacemos daño a nadie" así me decía, como restregándome en la cara algunas cosas cuando lo jodía con que casarse y tener familia era una idea quintimundista y pasada de moda.
Estaba tomando unas medicinas. Se fue de viaje con mi viejo a Tucumán, y al volver supe que estuvo mal otra vez. El se hizo como si nada, tan emocionado estaba el muy ganso con casarse.
Pero los dolores cada vez fueron peores. El 24 de julio lo fui a ver al dormitorio y lo encontré acostado con las rodillas entre los brazos, pálido, frío. No podía estirar las piernas de tan duro que tenía el panza.
Acabamos en el sanatorio. Estaba muy grave, que las piedras se habían movido y eso causó que el páncreas se inflame y que hacía muchos días cargaba una infección por eso. Que hasta su sangre estaba infectada.
A pesar de las medicinas y de todo no mejoró, el médico dijo que se le había podrido algo adentro y tenían que operarlo... y luego de la cirugía no despertó más. Antes de que le pusieran un tubo en la boca, me hizo señas de que lo abrazara... y me dijo al oído: "No llorés, chiquita... no te sintás mal... yo sé lo que pasó... y te perdono"
Hoy nos dijo uno de los médicos que lo ve que teníamos que prepararnos para lo peor. Que todos sus órganos estaban fallando. Que su hígado se paraba ya mismo... y que con eso se dañaría su cerebro y moriría irremediablemente.
Nunca he creído en los milagros. Fede siempre rezaba, yo nunca. Ahora quisiera ser como él, darle a mi vida el sentido que no tiene, rezar, hacer lo que sea porque sanara...
Fede me perdonó... pero aún no puedo perdonarme a mi misma.
Fede... no me dejés...
miércoles, 18 de julio de 2007
La mitad del mundo
Quito es la ciudad capital del Ecuador.
Está muy alta en la cordillera de los Andes, por lo que a veces te es difícil respirar.
Se me parece un poco a Bogotá.
El centro histórico tiene lugares muy interesantes, pero lamentablemente el tránsito en la ciudad es terrible, muy lento.
El aeropuerto no me gustó. Muy pequeño y estrecho para mi gusto, nada que ver con el de Guayaquil.
De lejos vi el Palacio Presidencial; es simpático, pero no nos dejaron ir más cerca porque había algunos problemas por allí y por donde está ubicado el congreso.
Y hablando de eso, pues por acá en Argentina mucha gente cree que el Ecuador se va a pique de tanto lío político.
Pasando a otra cosa, recomiendo mucho una visita al Teleférico de Quito y a la ciudad mitad del Mundo que queda a unos minutos del distrito metropolitano. Creo que me tomé 20 fotografías en él!!!
Pero, quieren saber cuál fue mi lugar favorito de Quito?
Un sitio que se llama "El Panecillo"
Es un monte sobre el cual descansa una estatua de la Vírgen Inmaculada. Muy bonito en verdad. En Guayaquil hay un monumento parecido que se llama El corazón de Jesús, que al verlo realmente te inspira piedad por la gente.
Quedé con Fede de venir alguna otra vez para irnos a ver las montañas ecuatorianas de cerca. Una mañana soleada presentaban un panorama tan macanudo, que aguantaría al ganso de mi hermano como vigilante solo por retornar.
Y les juro que me voy a la Selva
Nunca me dejaron ir, pero si convenzo a Fede, mis viejos me dejarán.
Hasta pronto, Ecuador
Está muy alta en la cordillera de los Andes, por lo que a veces te es difícil respirar.
Se me parece un poco a Bogotá.
El centro histórico tiene lugares muy interesantes, pero lamentablemente el tránsito en la ciudad es terrible, muy lento.
El aeropuerto no me gustó. Muy pequeño y estrecho para mi gusto, nada que ver con el de Guayaquil.
De lejos vi el Palacio Presidencial; es simpático, pero no nos dejaron ir más cerca porque había algunos problemas por allí y por donde está ubicado el congreso.
Y hablando de eso, pues por acá en Argentina mucha gente cree que el Ecuador se va a pique de tanto lío político.
Pasando a otra cosa, recomiendo mucho una visita al Teleférico de Quito y a la ciudad mitad del Mundo que queda a unos minutos del distrito metropolitano. Creo que me tomé 20 fotografías en él!!!
Pero, quieren saber cuál fue mi lugar favorito de Quito?
Un sitio que se llama "El Panecillo"
Es un monte sobre el cual descansa una estatua de la Vírgen Inmaculada. Muy bonito en verdad. En Guayaquil hay un monumento parecido que se llama El corazón de Jesús, que al verlo realmente te inspira piedad por la gente.
Quedé con Fede de venir alguna otra vez para irnos a ver las montañas ecuatorianas de cerca. Una mañana soleada presentaban un panorama tan macanudo, que aguantaría al ganso de mi hermano como vigilante solo por retornar.
Y les juro que me voy a la Selva
Nunca me dejaron ir, pero si convenzo a Fede, mis viejos me dejarán.
Hasta pronto, Ecuador
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